Principio de no contradicción


El principio de no contradicción fue creado por Aristóteles. Constituye un principio fundamental usado en todo razonamiento, es decir, un axioma.

El principio de no contradicción dice que "el mismo atributo no puede, al mismo tiempo, pertenecer y no pertenecer al mismo sujeto y en el mismo respecto".

Aristóteles afirma que se trata del más cierto de todos los principios, y no tan sólo una hipótesis. Sin embargo no puede ser probado ya que es utilizado implícitamente en todas las pruebas. Es un principio primario, lo que significa que no proviene de nada más básico.

Entrando en detalle, Aristóteles argumenta que es imposible asegurar coherentemente que el principio de no contradicción es falso ya que esto implicaría hacer una afirmación, pero el mero acto de hacer una afirmación presupone que este principio es verdadero: si uno no creyera en el principio de no contradicción, uno no tendría razones para creer que lo que uno dice significa una cosa y no lo contrario.

Dado que el principio de no contradicción es presupuesto en cualquier prueba que se pueda ofrecer de este, cualquier demostración de su veracidad sería circular.

En conclusión, no hay forma de rechazar la veracidad del principio de no contradicción. Ese es el poder que tiene un axioma.