El método de Descartes


El objetivo del ejercicio que lleva a cabo Descartes en las Meditaciones es volver a lo básico; encontrar una roca indiscutible sobre la cual construir el resto de la filosofía. Entonces, para averiguar qué es indiscutible, Descartes comienza pensando en qué formas podríamos estar equivocados.

Encuentra formas de dudar de sus sentidos, que se llevan al resto del mundo con ellos. Encuentra que su razón, memoria, y ese tipo de cosas están bajo sospecha, y hasta llega a dudar de que sus pensamientos sean realmente suyos.

Al final de esto, Descartes determina que todavía tiene una cosa: su identidad. Aunque esté siendo engañado por un genio maligno, el que está siendo engañado es él. La naturaleza de su existencia está en duda, pero el hecho de que existe no. Eso es lo que significa: "pienso, luego existo".

Vale la pena mencionar que, aún en vida, Descartes debió observar que había gente que malentendía lo que había escrito, particularmente gente que pensaba que el pensamiento causaba la existencia. Esto lo motivó a cambiar la frase en sus impresiones posteriores del libro a 'Pienso; Existo". La palabra 'pensar' no era necesaria, también podría haber dicho "Si yo estoy equivocado acerca de mis sentidos, entonces soy yo el que está equivocado" o podría haber usado cualquier otro contexto en el cual él mismo, como observador, era absolutamente necesario.